Soltando lastre...

Termina el curso escolar y le digo adiós con una amplia sonrisa.
Lejos quedan las lágrimas de ese inicio sombrío.
Cuelgo la bata, al menos hasta septiembre.
Un final sorprendente, y por diversos motivos.
Cambios, nuevos retos y apuestas profesionales para el próximo curso.
Multitud de proyectos que un día se forjaron en mis sueños y en septiembre verán la luz...
He conseguido abrir tantas puertas que no miro atrás. El presente es lo que debe llenarme de ilusión y el futuro que se intuye es la promesa que debe animarme a seguir.
Dicen que desear algo con mucha fuerza es la clave.
Yo más bien creo que la suerte sí existe y puso de su parte.
Recordando nuestros dulces pasos, e imaginando nuestra cómplice noche de hoy junto a Serrat y Sabina, consigo que cualquier punzada de tristeza o miedo haga mutis y se vaya.
Gracias Luis; me encanta sentirte tan ahí, empujando hacia el sol, este barquito de papel...